viernes, 23 de febrero de 2007
martes, 13 de febrero de 2007
Nuevas adquisiciones

Imagino que el último pedido llegará el Viernes, qué cantidad de chales pienso tejer!!!!
miércoles, 7 de febrero de 2007
Khara

Muchas veces a lo largo de la noche me decía a mi misma que la veterinaria de turno se había equivocado, pero después de una noche llena de llanto, lo he asumido porque se que es verdad. No es la primera vez que veo los síntomas de esta cruel enfermedad, hace muchos años en casa tuvimos un precioso doberman con ella.
Creen que la enfermedad en ella es muy reciente y que con tratamiento continuado puede vivir muchos años, y así será. El jueves sabremos en qué fase de la enfermedad se encuentra.
Para toda la familia los animales son muy importantes y forman parte de nuestra vida de una manera muy especial.
Es muy dificil escribir este post sin derramar miles de lágrimas pensando en lo injusta que es la vida con ella, no se lo merece. Para mi ella es una gran amiga, alguién que me quiere más que a ella misma, alguien que siempre está dispuesta a ofrecerme una caricia, un gruñido, un lametón, aunque yo no tenga ganas, aunque esté ocupada, aunque esté triste, especialmente cuando estoy triste. Ayer parecía que sabía lo que la veterinaria nos había dicho porque estuvo toda la noche consolándonos con su tierna y comprensiva mirada.¿Cómo puede ser?
Dame un pan, y yo te daré amo mío, toda mi lealtad.
Si sabes del dolor de la vida y tu corazón sangra silencioso,
yo me acercare humildemente a ti, y como no sé hablar,
moveré mi cola y lameré tus manos extendidas al desaliento.
Vive seguro de tu heredad, de tu casa,
de tu rancho lejano de la montaña,
porque han de matarme primero antes de permitir que nadie coja lo tuyo.
Si otro amo como tú,
quisiera llevarme consigo,
no le obedeceré y si me violenta,
huiré de su lado y te buscare a través del mundo.
Llévame contigo, de caza, a la mina, a la montaña,
a tu trabajo o a la guerra y pondré mis fuerzas,
mi astucia, mi valor y mi vida, para servirte hasta el fin.
Cuando velo tu sueño en las noches calladas
y con mi oído en tierra advierto algo extraño,
aúllo largamente para prevenirte el mal.
No me abandones jamás. Que si la vida te falta, iré a morir a tus pies.
Si me castigas, lameré tus manos.
Si me hieres, aullaré largamente del dolor antes de atacarte,
porque eres para mi más que un rey.
Y si mañana mueres tú en el desierto o en la guerra,
lloraré a tu lado hasta morir también.
Anónimo
Te queremos Khara.
